Fecha:  21 de septiembre de 2001
A:  Empleados de Delta en todo el mundo
De:  Fred Reid, Presidente y Gerente Operativo
Referencia:  Tolerancia

Estimados colegas:

La tragedia del martes pasado nos ha afectado de formas que hubieran parecido inconcebibles hace apenas dos semanas. Desafortunadamente, hemos advertido que algunos estadounidenses se han vuelto más desconfiados hacia las personas de otras culturas, en particular aquéllas oriundas de Medio Oriente. Y en toda la industria de las compañías aéreas, he oído historias de pasajeros a los que se hizo descender de un avión por el color de su piel o su acento.

No podemos permitir que persista este trágico comportamiento. Es precisamente lo que nuestros enemigos procuran conseguir: terminar con nuestro estilo de vida abierto, diverso y tolerante.

El Código de Ética y Conducta Comercial de Delta establece que “Delta tiene una política inflexible: no discriminar jamás a sus clientes en razón de la raza, el género, la edad, el país de origen, la discapacidad, la orientación sexual o clasificaciones similares. Esta política es obligatoria conforme a la ley: la discriminación no sólo es ilegal, sino también incorrecta y no será tolerada”.

La seguridad es la prioridad primordial de Delta y no transigiremos respecto de ella. Si un pasajero se comporta de forma sospechosa, o de una manera que sugiere una posible inquietud en cuanto a la seguridad, ya sea en el aeropuerto o a bordo de alguna de nuestras aeronaves, debemos adoptar medidas para investigar esa conducta. Pero nuestra respuesta debe basarse en la conducta del pasajero, y no en su raza o país de origen.

Los sucesos del martes pasado cambiaron la manera en que las compañías aéreas llevarán a cabo sus actividades de aquí en adelante, no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. Delta ya ha establecido estrictas medidas de seguridad diseñadas para asegurar que quienes tengan intenciones maliciosas no lleguen a nuestros aviones. Y nuestras medidas de seguridad siguen evolucionando y reforzándose.

Por favor, continúen observando y vigilando al aplicar las medidas de seguridad que protegen a nuestros pasajeros y a nuestra gente. Pero no permitan que los acontecimientos del martes pasado los conviertan en personas recelosas sólo por su apariencia porque, si lo hacen, los terroristas habrán vencido.

Gracias por la fortaleza de carácter que han demostrado desde los tristes sucesos de la semana pasada. Me enorgullece trabajar con ustedes.